Despidos en Bunge: ” Los despidos son ilegales”

Seamos Libres estuvo en comunicación con Sebastián Spiller, abogado de la FTCIODyARA, Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso y Desmotadores de la República Argentina, por los 90 despidos sin causa en la planta cerealera de Ramallo. Podría haber más despidos, suspensiones y cierre de la planta. La empresa comunicó que esto se debe a una “crisis” aunque no realizó el Procedimiento Preventivo de Crisis.

Spiller explica que los despidos son ilegales porque para la cantidad de despedidos debería haber presentado el Procedimiento Preventivo de Crisis y que no hay razón para despedir. Además, detalla que los despedidos son más de 6o trabajadores aceiteros y 3o químicos. Por su parte “el gremio manifestó la ilegalidad de los despedidos y la inmediata reincorporación”. Ante esto “la empresa ratificó que iba a seguir adelante y el Ministerio dictó la conciliación obligatoria que hizo que los trabajadores vuelvan a trabajar aunque la planta se encontraba parada por la voluntad de la empresa.

Spiller comenta que “lo que nos resulta extraño. hace ya un par de meses que existen estos rumores en Bunge, lo que nos desconcierta es el contexto económico de una multinacional, con suba del dólar, con suba de las importaciones, nos resulta extraño que una empresa que tiene décadas en Argentina, ganando millones de dólares por mes”. Bunge es una de las empresas más grandes del sector agroexportador de Argentina, y pasó de facturar 23.530 millones de pesos en el año 2014 a 46.033 en el año 2017, prácticamente el doble en tres años. El sector agroexportador está entre los más beneficiados con la política económica del gobierno, tanto con la quita de retenciones como con las dos grandes devaluaciones realizadas durante la gestión de Mauricio Macri. Spiller busca que algún directivo de la empresa explique en la próxima reunión la razón de los despidos porque “según los balances que vemos son números muy grandes, de ganancias muy altas y la cantidad de despidos provoca que la planta no pueda funcionar. queremos saber si la empresa se va o se queda en el país”.

Spiller dice que el sindicato está en alerta, en un conflicto similar con Cargill y está preparado para iniciar un plan de lucha.