Un maestro “panza verde” llamado Elio Kohan

El Barrio Infinito es parte de la construcción inmediata de un mundo agradable. El ambientalismo no puede tener vigencia mientras sea legal la explotación de seres humanos por otros seres humanos.
Si hay bosta en el barrio, no la comamos de postre; hagamos ladrillos o fertilizantes.
Un entrerriano que ama su tierra llamado Elio Kohan sufrió hace 10 días agresiones irracionales por parte de un allegado a Fundación Judaica de Colonia Avigdor. Elio Kohan además de docente, es activista medioambiental. Un auténtico “panza verde”.
Un poco de historia. Colonia Avigdor es un pueblito de 600 habitantes, pero como en cada centímetro cuadrado del territorio argentino acontecen hechos relacionados con nuestra realidad política. Colonia Avigdor fue la última colonia judía financiada por el oscuro banquero alemán que hizo fortuna con el cobre, el azúcar y construyendo el “Expreso de Oriente”: el Barón de Hirsch. Se dice que este magnate judío alemán pretendió a principios del siglo pasado comprar la provincia de Entre Ríos para fundar allí el Estado de Israel.
Nada sucede por casualidad.
¿Existen relaciones entre la Fundación Judaica de Colonia Avigdor y el actual secretario de “Ambiente y Desarrollo Sustentable” de la Nación? ¿Es el mismo Sergio Bergman, dueño de la Industria Láctea de Colonia Avigdor que vierte el suero lácteo en el arroyito que está a la entrada del pueblo? ¿De qué hablamos cuando decimos: ambiente y desarrollo sustentable?
Hay sensibilidades que estremecen.

El jueves 28 de Marzo la acción de amparo fue resuelta a favor de los ambientalistas, dejándose sin efecto los artículos del decreto entrerriano que disminuían las distancias de 1000 metros terrestres y 3000 metros aéreos además de la prohibición de toda fumigación con agrotóxicos en horario escolar. El viernes 29 de marzo, Elio Kohan es amenazado y agredido en Colonia Avigdor. Y pocos días después, un presidente que se destaca por permitir que empresas multinacionales usurpen nuestros recursos naturales en detrimento de nuestra soberanía, califica de “irresponsable” un fallo judicial que deroga un decreto del ejecutivo entrerriano que permitía fumigar escuelas en horas de clase.
Siguiendo con nuestra investigación de algunos acontecimientos de Colonia Avigdor, nos encontramos este audio reciente, donde el supuesto secretario de medioambiente cita sin nombrar a Elio Kohan.

Allí escuchábamos al rabino Bergman tratando de mercenario al docente entrerriano Elio Kohan, quien debe hacer dedo todas las semanas para llegar a su trabajo en una escuela de Hasenkamp. Mauricio Macri desconoce la diferencia entre un fertilizante y un veneno pesticida. Hay otros personajes que desconocen el significado de muchas palabras. Y hay ciudadanos que se creen lúcidos y se siguen creyendo el cuento de Caperucita Roja.
Desde el Barrio Infinito nos solidarizamos con el trabajo y la vida de docentes como Elio Kohan. Es parte de la construcción inmediata de un mundo agradable.
Si hay bosta en el barrio, no la comamos de postre; hagamos ladrillos o fertilizantes.

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