La agroecología como matriz productiva de nuestros pueblos:

Reflexiones sobre el 2º encuentro en Colonia Avigdor

¿Producir es contaminar?
El sábado pasado se desarrolló en pueblito casi desconocido del noroeste entrerriano llamado Colonia Avigdor el 2º encuentro “La agroecología como matriz productiva de nuestros pueblos”, lugar donde se compartieron distintas experiencias de producción agroecológicas que empiezan a poner en dudas la eficacia del modelo neoliberal extractivista.
Desde hace tiempo, en la esquina radial del Barrio Infinito venimos sosteniendo que resistir es crear, que los cambios esenciales empiezan ya y ahora, que el poder no se toma; sino que se construye desde lo cotidiano. Hay muchos vecinos del Barrio Infinito que están en esos trabajos de creación y construcción de alternativas de producción que superen los modos nefastos del modelo agroexportador. Los medios contaminantes de información nunca cuentan de estas experiencias que cuestionan al Dios Mercado y por eso, esta mañana en el Barrio Infinito nos atrevemos a acercar la palabra Julia Maita, ingeniera agrónoma, quien participó del encuentro celebrado en Colonia Avigdor.
¿Cuáles son tus reflexiones luego del 2º Encuentro “La agroecología como matriz productiva de nuestros pueblos”?

Entre las palabras de Julia, escuchamos el tráfico de alguna ruta en medio del campo entrerriano. Ella también es profesora y aprovechó uno de sus descansos en la tarde de ayer para responder esta entrevista.
¿Podrías compartirnos algo de la experiencia desarrollada en El Espinillo?

Los modos de producción del neoliberalismo tienen mucho de suicidio y son ensayos de eso que llaman apocalipsis. En el barrio Infinito amamos la vida. Producir es crear y respetar la sustentabilidad de nuestro medio ambiente.